Escucha a tu cuerpo

Cuántas veces escuché criticar mi cuerpo. Que muy flaca “deberías de comer más”, que se me ve hinchada “pareces embarazada”, que se me ven un poco las estrías “podrías hacerte un tratamiento”. Que la celulitis “no entiendo porque tienes celulitis si eres flaca”.

Por años escuché eso, muchas veces respondía, otras me las creía y cubría mi cuerpo. Pero hace 3 años entendí lo increíble que soy, lo que este cuerpo lastimado, manchado, llego de cicatrices, celulitis y estrías me permitía hacer.

Y desde entonces nunca más he dejado que un comentario sobre mi cuerpo me lastime, y tampoco me quedo callada.

Hoy, a mis 30 años 🦋 he aprendido a entender mi cuerpo, y a darle lo que necesita, bueno, sigo aprendiendo.

Deseos

Hoy fue uno de esos días que despiertas y no sabes qué va a pasar, que lo que habías planeado para hoy no ocurrió, que te cuesta agarrar fuerzas, que te lo piensas todo, que sonríes para contagiar todo tu ser con esa sonrisa, la misma que te costó mucho provocarla.

No todo el mundo puede sentir lo que pasa en tu cuerpo en esos momentos, no imagino a alguien entender todo lo que ocurre en tu cabeza, esos pensamientos, esas ocurrencias, aún esos deseos.

Pero estás tu, para entenderte, para limpiar tus lágrimas y recordar que un días van a parar, que la lucha va a tener sus resultados, y entenderás que intentarlo si valió la pena.

Resiste, los deseos si se vuelven realidad.

Soy un desastre

Perdón, soy un desastre.

Muchas veces no tengo idea que quiero hacer, pero igual voy por ello. Lo sé, soy un desastre, no me quedo quieta nunca, tampoco me conformo y no me importa decir lo que estoy pensando.

Perdona, soy un desastre, no me quedo con nada guardado, no me importa si me miras mal por comportarme como realmente soy, no entiendo de indirectas ni de sarcasmos, tampoco me río para que tu creas que tus chistes son buenos.

Lo sé, estoy equivocada, defiendo lo que creo y no me dejo convencer por nada. A veces creo tener la razón de todo, pero al rato me doy cuenta que me falta mucho por aprender.

Perdón, soy un desastre, pero te juro que me quiero.

Luz

Somos tanto y tantas, que a veces nos hace falta recordarnos a nosotras mismas lo perfectas que somos siendo tan diferentes y auténticas.

Siempre llenas de luz, de risas, de lágrimas, de sueños y de colores. Y sobre todo siempre dispuestas a dar una mano y palabras de aliento.

Eso somos las mujeres, apoyándonos entre nosotras, y resaltando lo mejor que tenemos cada una✨

A ti

Entre sentarme a mirarte contar cada uno de los pistachos que llevabas en tu mano, y entre soñarme sentado junto a ti se me fueron los días, entender que ni siquiera pensabas que iba por ti, que esta vez si podía jugarme toda mi partida y apostar por esa ventana redonda que me habías dejado abierta, y que apenas podía ver tras esa cortina roja que se descubría al caer la noche.

Encontrarte, y que te olvides quien realmente eres, que entiendas que lo que quieres sí puede ser posible, que yo soy y estoy, y que no importa tu presente porque estoy seguro que el futuro contigo puede borrar cualquier cicatriz que te has dejado tu misma por intentar escapar de tu pasado.

Espera, que me quedaré contigo contando aún tus cabellos si fuera necesario, y viendo tras la ventana por si llega a abrirse más y yo pueda entrar, espera para ayudarte a encontrarte y encontrarme también.

Extraño verte

Extraño a mamá cuando estoy feliz, y la extraño porque ella era feliz cuando yo era feliz. Quiero que me sonría y sus ojos se llenen de luz por verme sonreír, quiero compartir con ella cuando estoy feliz.

Extraño a mamá cuando tengo hambre, lo hago porque desde que no está como lo mismo todas las semanas. A veces cocino como ella me enseñó pero me aburro, y cuando no recuerdo algo de la receta no tengo a quién preguntarle. La extraño porque no se me ocurrió escribir todo lo que me enseñaba en la cocina, pero mucho más porque me falto por aprender.

Extraño a mamá cuando quiero estar sola, era la única que sabía cuando algo no estaba bien en mí, ella me dejaba quedarme en silencio. Extraño que sea ella que me diga que sabe lo que tengo y me pasa que a veces ni yo mismo lo sé. Ojalá me hubiera enseñado a descubrirme en momentos así.

Extraño a mamá cuando viajo, nadie disfrutaba tanto el paisaje en carretera como ella ni tenía tantas historias que contar de todo sus viajes por el Ecuador, extraño que me recuerde todo lo que tiene la naturaleza y verla sonreír a personas y hacer amigos. Quiero que me explique una vez más cómo se llegaba a ese café que le gustaba ir y nunca aprendí como llegar.

Extraño a mamá cuando estoy triste, cuando tengo hambre, cuando me siento perdida, cuando enfermo, cuando no se que ropa ponerme, cuando quiero que alguien me despierte por la mañana, cuando me olvido de dormir temprano, la extraño cuando respiro. Pero mas extraño verla feliz porque yo estoy feliz.