Mi mejor versión

Encuentra tu mejor versión, es lo que he escuchado decir últimamente, sobre todo cuando admito que estoy pasando por un momento de ansiedad en el que intento encontrar la manera de canalizar lo que estoy sintiendo.

Que en la vida nos encontraríamos con personas que nos dirían muchas cosas, que nos mostrarían mejores versiones de ellas mismas… y las peores también. Y que aprenderíamos a estar con quien que no tienen intención a cambiarnos, que nos quieren en todas nuestras facetas.

Que nos aceptaríamos tal cual somos, después de noches de llantos, de días sin sol ni lluvia, de mensajes sin responder y llamadas perdidas, veríamos ese amanecer que tanto tiempo soñamos y tendríamos tiempo para los atardeceres.

No intento más nada que arreglar ciertas cosas que quieren ser arregladas, las que no las dejo atrás, las levanto y pongo en su lugar, y entender que todo hemos estado ahí, que buscamos salir y que sí, todo va a estar bien.

Escucha a tu cuerpo

Cuántas veces escuché criticar mi cuerpo. Que muy flaca “deberías de comer más”, que se me ve hinchada “pareces embarazada”, que se me ven un poco las estrías “podrías hacerte un tratamiento”. Que la celulitis “no entiendo porque tienes celulitis si eres flaca”.

Por años escuché eso, muchas veces respondía, otras me las creía y cubría mi cuerpo. Pero hace 3 años entendí lo increíble que soy, lo que este cuerpo lastimado, manchado, llego de cicatrices, celulitis y estrías me permitía hacer.

Y desde entonces nunca más he dejado que un comentario sobre mi cuerpo me lastime, y tampoco me quedo callada.

Hoy, a mis 30 años 🦋 he aprendido a entender mi cuerpo, y a darle lo que necesita, bueno, sigo aprendiendo.

Deseos

Hoy fue uno de esos días que despiertas y no sabes qué va a pasar, que lo que habías planeado para hoy no ocurrió, que te cuesta agarrar fuerzas, que te lo piensas todo, que sonríes para contagiar todo tu ser con esa sonrisa, la misma que te costó mucho provocarla.

No todo el mundo puede sentir lo que pasa en tu cuerpo en esos momentos, no imagino a alguien entender todo lo que ocurre en tu cabeza, esos pensamientos, esas ocurrencias, aún esos deseos.

Pero estás tu, para entenderte, para limpiar tus lágrimas y recordar que un días van a parar, que la lucha va a tener sus resultados, y entenderás que intentarlo si valió la pena.

Resiste, los deseos si se vuelven realidad.

Soy un desastre

Perdón, soy un desastre.

Muchas veces no tengo idea que quiero hacer, pero igual voy por ello. Lo sé, soy un desastre, no me quedo quieta nunca, tampoco me conformo y no me importa decir lo que estoy pensando.

Perdona, soy un desastre, no me quedo con nada guardado, no me importa si me miras mal por comportarme como realmente soy, no entiendo de indirectas ni de sarcasmos, tampoco me río para que tu creas que tus chistes son buenos.

Lo sé, estoy equivocada, defiendo lo que creo y no me dejo convencer por nada. A veces creo tener la razón de todo, pero al rato me doy cuenta que me falta mucho por aprender.

Perdón, soy un desastre, pero te juro que me quiero.

Luz

Somos tanto y tantas, que a veces nos hace falta recordarnos a nosotras mismas lo perfectas que somos siendo tan diferentes y auténticas.

Siempre llenas de luz, de risas, de lágrimas, de sueños y de colores. Y sobre todo siempre dispuestas a dar una mano y palabras de aliento.

Eso somos las mujeres, apoyándonos entre nosotras, y resaltando lo mejor que tenemos cada una✨

A ti

Entre sentarme a mirarte contar cada uno de los pistachos que llevabas en tu mano, y entre soñarme sentado junto a ti se me fueron los días, entender que ni siquiera pensabas que iba por ti, que esta vez si podía jugarme toda mi partida y apostar por esa ventana redonda que me habías dejado abierta, y que apenas podía ver tras esa cortina roja que se descubría al caer la noche.

Encontrarte, y que te olvides quien realmente eres, que entiendas que lo que quieres sí puede ser posible, que yo soy y estoy, y que no importa tu presente porque estoy seguro que el futuro contigo puede borrar cualquier cicatriz que te has dejado tu misma por intentar escapar de tu pasado.

Espera, que me quedaré contigo contando aún tus cabellos si fuera necesario, y viendo tras la ventana por si llega a abrirse más y yo pueda entrar, espera para ayudarte a encontrarte y encontrarme también.