La cuenta

 

La cuenta

El cuarto, los contaba en la mente, él llevaba 2 y una sonrisa que no me dejaba concentrar. ¿Por qué habrá venido con esa camisa verde que combinan con sus ojos? Yo no recuerdo que tengo puesto, no puedo dejar de verlo y le sonrío mientras bebo mi café.

¿Te gusta mucho el café verdad?, me lanzó la pregunta. Que pretendía que le responda, que no y que solo iba a esa cafetería a beber el café mas caro para quedarme a ver cuando él atreviese la puerta, eso hubiera sido un poco cerca de lo que es la realidad, pero no podía responderle eso. Me limpié el café del costado de mi labio superior y le dije SÍ con una sonrisa.

¡Al fin! una sonrisa diferente a la que tenía todo el tiempo mientras le hablaba sobre mí, no pude evitar mirarlo cómplice, como cuando ves de reojo a tu compañero de clases para ir a sacar punta al lápiz al mismo tiempo. Lo miré y en esa mirada intenté que vea lo que pasaba por dentro de mi, le hice las pestañitas como si podría enamorarse de ellas alguna vez.

Me acerqué, quería morderle el labio y dejarle saber, pero lo esquivé con un movimiento de cabello y me dejé caer el costado de la camisa que no recuerdo del color que era, me vio y supe en ese momento que no habían más cafés y que era hora de pedir la cuenta.

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